Cronotipo
Dinamizar una devolución del cronotipo en 60 a 90 minutos
Un desarrollo para convertir la cuadrícula en una conversación de equipo, con lo que conviene decir y lo que es mejor evitar.
Este desarrollo se apoya en la cuadrícula del grupo: abres una sesión, cada persona responde desde el mismo enlace y la cuadrícula se actualiza a medida que llegan las respuestas.
Crear una sesión →Gratis, sin registro, a partir de 3 participantes.
Qué es el cronotipo, y qué no es
El cronotipo designa una preferencia de ritmo vigilia-sueño, estudiada en cronobiología, en particular con el cuestionario de Horne y Östberg (1976). El modelo de cuatro animales (león, oso, lobo, delfín) viene del psicólogo Michael Breus (The Power of When, 2016): es una divulgación del espectro mañana-noche para el león, el oso y el lobo, mientras que el delfín describe un sueño ligero, no una posición en ese espectro. Este test es un test independiente inspirado en ese modelo, no el cuestionario de Breus ni el de Horne y Östberg, y no es una herramienta de diagnóstico.
En un taller, estos cuatro nombres pueden servir de vocabulario común para hablar de horarios: en qué momentos dice cada uno sentirse más en forma, y en cuáles menos. Es un apoyo para la conversación, no una medida de la persona. Las respuestas describen en parte el horario que cada uno ya cumple, no solo un ritmo natural. Este cuestionario no tiene un grupo de referencia y no hemos realizado ningún estudio sobre la estabilidad de sus resultados (test-retest).
Lo que este cuestionario no permite
- decir cómo le irá a una persona o al equipo;
- formar equipos o asignar roles según los perfiles;
- comparar a dos personas en un mismo eje: las respuestas son de elección forzada y de total fijo, así que las cuatro puntuaciones de cada uno se leen entre sí, nunca frente a las de otra persona;
- evaluar, contratar o justificar una decisión sobre alguien;
- leer el resultado como una medida del sueño o como una opinión médica: es un cuestionario de autoevaluación, que no dice nada de un trastorno del sueño.
El desarrollo
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Minutos 0 a 10, el marco.
Anunciar el objetivo: hablarse mejor de horarios, no clasificarse. Decir que el cronotipo es un apoyo para la conversación sobre hábitos y preferencias declarados, que el nombre es opcional y que nadie tendrá que anunciar el suyo. Compartir el enlace o el código QR.
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Minutos 10 a 25, el test y la lectura individual.
Cada uno responde por su cuenta, luego lee su página de resultado en silencio y anota una frase que se le parece y otra que no.
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Minutos 25 a 40, la cuadrícula.
Proyectar la cuadrícula y preguntar primero qué ve la gente en ella, antes de cualquier interpretación. Después, leer la composición en forma de preguntas sobre la agenda: un cronotipo frecuente, un cronotipo poco representado, momentos en que muchos dicen estar menos en forma a la vez. Cada lectura es una hipótesis que el grupo confirma o descarta. La cuadrícula coloca a cada persona en una sola casilla de un continuo: dos personas cercanas pueden caer en dos casillas, y una casilla vacía no quiere decir que nadie tenga ese ritmo. El delfín describe un sueño ligero, no un horario: no leerlo en la agenda. Un mapa homogéneo puede deberse en parte al horario impuesto.
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Minutos 40 a 55, la conversación.
Hacer el ejercicio «dónde me describió mal este perfil», más abajo, y luego plantear esta pregunta: «¿En qué situación reciente nos ayudó nuestra forma de trabajar, y en cuál nos estorbó?»
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Minutos 55 a 60, el compromiso.
El grupo elige un único gesto concreto para el mes, a partir de lo que se ha dicho, no de los nombres de los animales: mover una franja, o decidir que un tema se trata por escrito en vez de en directo. Es una regla del grupo, nunca un horario asignado a una persona según su perfil. Quien lleva el gesto se ofrece por sí mismo: la cuadrícula no designa a nadie.
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Variante de 90 minutos.
Entre el minuto 40 y el 70, repasar el calendario típico de la semana en subgrupos de tres o cuatro: ¿qué franjas parecen poco prácticas, según lo que cada cual elige contar de su ritmo, y cuál se podría mover a modo de prueba? Cada subgrupo lo resume en una frase y luego se dejan veinte minutos para el compromiso.
El ejercicio «dónde me describió mal este perfil»
Cada uno relee su descripción y señala dos frases: la que peor le describe y la que podría describir a casi cualquiera. Se ponen en común las segundas, sin decir de qué perfil vienen.
Es el efecto Barnum, descrito por Bertram Forer en 1949: una descripción lo bastante general parece personal a la mayoría de la gente. Detectarlo juntos recuerda que el resultado es un punto de partida, y hace legítimo no reconocerse en él.
Por qué partir de una situación real
Un metaanálisis sobre los debriefings (Tannenbaum y Cerasoli, 2013) asocia el hecho de revisar juntos un episodio de trabajo concreto con un mejor desempeño después, sobre todo en estudios de simulación (médica y militar). No trata del cronotipo ni de ninguna herramienta de perfil: por eso una pregunta del desarrollo parte de una situación real y reciente, y este desarrollo no promete ningún efecto sobre el equipo.
Qué evitar durante la sesión
- adivinar o anunciar en voz alta el cronotipo de un compañero que no lo ha dicho él mismo, o encerrar a alguien en el suyo («eres un lobo, así que llegas tarde»);
- leer ante el grupo los nombres de la lista reservada a quien dinamiza;
- comentar una pareja de personas nombradas, o comparar a dos miembros en un mismo cronotipo;
- asignar a una persona una franja, una tarea o un rol según su cronotipo: las franjas se deciden con el grupo, no en lugar de la gente;
- sacar de la cuadrícula un juicio sobre lo que el equipo vale o logrará.
¿Te ha servido esta herramienta? Si tienes una página de recursos para tu alumnado, tus participantes o tus colegas, puedes mencionar Profilia (profilia.app). Nada más: sin formularios y sin nada a cambio.